30/11/16

Reunión con la Red ciudadana de Mujeres de Morazán


Como comentabamos en anteriores entradas, Huacal ha estado este verano de visita de trabajo en El Salvador, conociendo diferentes proyectos comunitarios y sociales y visitando entidades o organizaciones hermanas como el Museo de la Palabra y la Imagen. Hoy queriamos presentaros una entidad con la que hemos iniciado un nueva relación, la Red ciudadana de Mujeres de Morazàn.

Esta red está constituida desde el año 2011 por asociaciones de mujeres, mujeres organizadas, responsables de las unidades de la Mujer, representantes de más de 20 municipios del departamento de Morazán, así como organizaciones que promueven el empoderamiento de las mujeres como: ADEL Morazán, FECANM o Colectiva Feminista. En resumen, centenares de mujeres organizadas de diferentes municipios del departamento de Morazán  (Osicala, San Francisco Gotera, Nahuaitierique, Torola, Jocoaitique, San Luis, Meanguera, Chilanga, etc.) que trabajan por la dignidad y respeto de los derechos humanos.

 

Huacal, conjuntamente con REDS y otras organizaciones catalanas, habia trabajado anteriormente en el Departamento de Morazán, especialmente en proyectos vinculados a la Comunidad Segundo Montes y a través de estos contactos tuvimos una reunión este agosto con representantes de la Red ciudadana de Mujeres de Morazán. El encuentro permitió conocer las actividades que esta red está realizando, sus campañas de denuncia los feminicidios y de la violencia contra la mujer, sus cursos de formación en empoderamiento comunitario, su apoyo a los proyectos económicos liderados por mujeres o sus proyectos de participación de mujeres rurales, así como su estrategia de actuación en los próximos cuatro años.

 

Con este primer contacto iniciamos los pasos para que tanto REDS como Huacal nos comprometamos en dar apoyo a sus proyectos, fomentar la solidaridad y la cooperación, denunciar la violencia contra las mujeres, compartir experiencias y dar a conocer la realidad de las mujeres de Morazán entre la sociedad catalana.

Más información sobre la Red de Mujeres de Morazán en este enlace.

27/11/16

Yolocamba I ta, ganadores del Premio Nacional de Cultura 2016


"La alegria de la milpa"... Yolocamba I ta ganadores del Premio Nacional de Cutura de El Salvador 2016, si, después de variadas dudas ha quedado claro que Yolocamba significa "alegría", "I" sería la preposición "de" o "del", y "Ta" es la palabra del potón (lengua lenca) para designar al cultivo, por extensión, a la milpa y la siembra.

Yolocamba Ita es el nombre del grupo de música popular que fue acreedor del Premio Nacional de Cultural, que es entregado por la Secretaría de Cultura de la Presidencia y que en la edición de este año fue dedicado a la música popular. El grupo tuvo una ardua competencia entre 18 participantes más, pero fue Yolocamba quien admiró y terminó de convencer a los miembros del jurado.

Yolocamba Ita fue creado por Franklin Quezada, Roberto Quezada y Paulino Espinoza fundaron el grupo en el año 1975 cuando todavía eran estudiantes del Colegio Externado San José y que contó con el apoyo del padre Segundo Montes. Los miembros del grupo dejaron en manifiesto su conmoción por el reconocimiento que el Estado les hizo tras 41 años de carrera, en los cuales aseguran que también han pasado por momentos difíciles, sin embargo consideran que el hacer música es “un compromiso de vida“.

Lorena Cuerno, una de las miembros del jurado explicó que para otorgarles el premio al grupo evaluaron la música, trayectoria e impacto cultural que son los bases para participar en el concurso. Asimismo, tomaron en cuenta la originalidad de la música y el contenido de las letras. Por su parte, Silvia Elena Regalado, Secretaria de Cultura, expresó que fue un honor conceder el premio a Yolocamba Ita, pues la música popular está ligada a la identidad de los salvadoreños y es parte de la cultura de El Salvador. El Premio Nacional de Cultura consiste en la entrega de $5 mil dólares, una medalla de oro y un diploma de honor firmado por el Presidente de la República, Salvador Sánchez Cerén y por la misma Secretaria de Cultura.




El reconocimiento es el más importante que el Estado salvadoreño otorga los actores culturales que más destacan en el país. Godofredo Echeverria, ex integrante de la banda Tepehuani, que también fue postulada para el premio, junto a la Orquesta de los hermanos Flores y Los Torogoces de Morazán, admitió que por primera vez se le otorga un galardón a este género musical y que es un reconocimiento a la labor de los cantores que acompañaron al pueblo salvadoreño en sus luchas sociales¨

17/11/16

I demà, Conferència "Justícia transicional a El Salvador: l’experiència de ‘Pro-Búsqueda"


Recordar-vos que demà a les 19.30h té lloc a Casa Amèrica Catalunya la conferència "Justícia transicional a El Salvador: l’experiència de ‘Pro-Búsqueda’ a càrrec d'Eduardo García Doblas, director Associació Pro-Búsqueda de Nens i Nenes Desapareguts de El Salvador. Francisco Mena, conseller de Cooperació per al Desenvolupament de l’Ambaixada de El Salvador a Espanya, introdueix al ponent.

L'ONG Pro-Búsqueda investiga casos de desaparició forçada de menors durant el conflicte armat (1984-1990) a El Salvador.

 Durant la guerra, l’Exèrcit salvadorenc va utilitzar com a estratègia contrainsurgent la desaparició forçada de nens i nenes, especialment a les comunitats on sospitaven que es donava suport a la guerrilla. Molts nens de curta edat van ser separats forçosament de les seves famílies. Això va generar l’aparició de xarxes d’adopcions irregulars on operaven funcionaris, membres de l’òrgan judicial i militars, que van contribuir a l’adopció d’aquests nens a canvi de notables beneficis econòmics. Molts altres infants en situació de pobresa van ser víctimes també d’aquestes xarxes.

L’Associació Pro-Búsqueda va ser creada al 1994 per un grup de mares que buscaven els seus fills, víctimes de desaparició forçada. Durant aquest temps, Pro-Búsqueda ha localitzat a més de 425 d’aquests nens –avui joves adults- i ha promogut més de 267 retrobaments familiars. La contribució de Pro-Búsqueda a la justícia transicional a El Salvador ha estat especialment significativa. Va ser la primera organització en promoure una sentència condemnatòria pel Salvador, per part de la Cort Interamericana de Drets Humans.

 El 2014 va aconseguir la tercera condemna d’aquest tribunal regional. També ha promogut diverses iniciatives legislatives a favor de la reparació de les víctimes del conflicte armat. El 2016 ha estat un any rellevant a El Salvador en matèria de justícia transicional.

Al juliol del 2016, la Cort Suprema de Justícia va declarar inconstitucional la Llei d’Amnistia del 1993, promulgada només cinc dies després de la publicació de l'Informe de la Comissió de la Veritat de Nacions Unides, la qual impossibilitava l'enjudiciament dels responsables de greus violacions als Drets Humans durant el conflicte armat.

El govern de El Salvador també ha promogut un controvertit programa de reparacions a les víctimes del conflicte armat que ha posat de manifest les encara latents cicatrius que la guerra va generar en la societat salvadorenca.

Dia / Hora: 18/11/2016, 19:30 H Lloc: Casa Amèrica Catalunya. c/ Còrsega 299. Barcelona ENTRADA LLIURE

15/11/16

Comienza el ciclo de experiencias sociales de El Salvador a Cataluña: "Justicia transicional en El Salvador: la experiencia de Pro-Búsqueda"


El próximo viernes 18 de noviembre a las 19:30h. realizamos la primera conferencia de un ciclo organizado conjuntamente por REDS (Red de Solidaridad para la Transformación Social) y Huacal, que recibe el apoyo de Casa Amèrica.

Este ciclo pretende acercar algunas experiencias y buenas prácticas que se estan desarrollando actualmente en El Salvador en diferentes campos sociales y comunitarios: derechos humanos, cultura, desarrollo local, reinserción social o participación ciudadana.

Experiencias seguramente muy desconocidas en Cataluña y que queremos visualizar publicamente como un elemento de aprendizaje para las asociaciones catalanas y al mismo tiempo, como un buen ejemplo de las alternativas sociales, políticas y culturales que estan contruyendo un nuevo mundo en América Central.

Así, sin más, tanto es para Entrepobles, asociación con la que organizamos conjuntamente esta conferencia, como para REDS y Huacal, un placer invitaros a Casa Amèrica Catalunya (c/ Còrsega 299, Barcelona) este viernes 18 de noviembre a las 19:30h. para compartir la conferencia "Justicia transicional en El Salvador: la experiencia de Pro-Búsqueda" que cuenta con la participación de Eduardo García Doblas, director de la Asociación Pro-Búsqueda de Niños y Niñas Desaparecidos de El Salvador y de Francisco Mena Sandoval, consejero de Cooperación para el Desarrollo de la Embajada de El Salvador en España que presentará el acto.



La ONG Pro-Búsqueda investiga casos de desaparición forzada de menores durante el conflicto armado (1980-1994) en este país centroamericano.

Durante la guerra, el Ejército salvadoreño utilizó como estrategia contrainsurgente la desaparición forzada de niños y niñas, especialmente en las comunidades donde sospechaban que se apoyaba a la guerrilla. Muchos niños de corta edad fueron separados forzosamente de sus familias. Esto generó la aparición de redes de adopciones irregulares donde operaban funcionarios, miembros del órgano judicial y militares, que contribuyeron a la adopción de estos niños a cambio de notables beneficios económicos. Muchos otros niños en situación de pobreza fueron víctimas también de estas redes.

La Asociación Pro-Búsqueda fue creada en 1994 por un grupo de madres que buscaban a sus hijos, víctimas de desaparición forzada. Durante este tiempo, Pro-Búsqueda ha localizado a más de 425 de estos niños -hoy jóvenes adultos- y ha promovido más de 267 reencuentros familiares.

La contribución de Pro-Búsqueda en la justicia transicional en El Salvador ha sido especialmente significativa. Fue la primera organización en promover una sentencia condenatoria para El Salvador, por parte de la Corte Interamericana de Derechos Humanos. En 2014 consiguió la tercera condena de este tribunal regional. También ha promovido diversas iniciativas legislativas a favor de la reparación de las víctimas del conflicto armado.

2016 ha sido un año especialmente relevante en El Salvador en materia de justicia transicional. En julio de 2016, la Corte Suprema de Justicia del país declaró inconstitucional la Ley de Amnistía de 1993, promulgada sólo cinco días después de la publicación del Informe de la Comisión de la Verdad de Naciones Unidas, y que imposibilitaba el enjuiciamiento de los responsables de graves violaciones a los Derechos Humanos durante el conflicto armado.

El gobierno de El Salvador también ha promovido un controvertido programa de reparaciones a las víctimas del conflicto armado que ha puesto de manifiesto las aún latentes cicatrices que la guerra generó en la sociedad salvadoreña.

Más informació:
Casa Amèrica Catalunya
Asociación Pro-Búsqueda

10/11/16

Reunión con Tiempos Nuevos Teatro (TNT)


 


Tal como os explicabamos en anteriores entradas, una delegación de Huacal estuvo este verano en El Salvador y mantuvo varias reuniones de trabajo con entidades como el Museo de la Palabra y la Imagen (MUPI) o la Red ciudadana de Mujeres de Morazán. Hoy queramos compartir nuestra visita a San Antonio Los Ranchos en el departamento de Chalatenango, donde se encuentra la sede de  Tiempos Nuevos Teatro (TNT),  nuestros "compas", con los que en los últimos cinco años hemos realizado conjuntamente varios proyectos.

Desde finales del año 2015 y durante todo este año 2016, Tiempos Nuevos Teatro (TNT) y  Huacal estamos realizando conjuntamente el proyecto “Arte comunitario y educación artística para una cultura de paz en San Salvador y Chalatenango (El Salvador)” que ha recibido el apoyo del Ajuntament de Barcelona.

Este proyecto persigue contribuir al desarrollo integral de colectivos desfavorecidos en los Departamentos de San Salvador y Chalatenango, a través de estrategias artísticas de valoración y de inclusión social.

La propuesta tiene dos ámbitos y áreas de intervención: a) Formación de docentes de la ciudad de San Salvador en metodologías artísticas para el desarrollo de las capacidades humanas y académicas de la población estudiantil. b) Formación artística de niños/as, jóvenes, mujeres y adultos/as mayores en el Nororiente y Sur de Chalatenango (comunidad de Las Minas y municipios de San Antonio Los Ranchos, San Francisco Lempa, Azacualpa y San Miguel de Las Mercedes), con una metodología de arte transformador, para desarrollar su habilidades sociales, fortalecer su autoestima y apoderamiento y adquirir un compromiso con la promoción y defensa de los Derechos Humanos.




En las visitas y reuniones que tuvimos durante varios días en San Antonio Los Ranchos, en San Salvador y en Chalatenango, la cabecera homónima del departamento,  pudimos descobrir en detalle los principales trabajos desarrollados por TNT, conocer las poblaciones y grupos implicados en el proyecto, compartir las experiencias y avances generados por TNT en estas comunidades de Chalatenango, así como reunirnos con las autoridades locales de San Antonio Los Ranchos, su alcalde Miguel Serrano, que nos mostraron la buena acogida y excelencia de los proyectos desarrollados por TNT. Así mismo compartimos estas experiencias con docentes de Azacualpa, así como con trabajadores sociales de este municipio.

En resumen unas reuniones muy interesantes  con los diferentes equipos de profesionales de TNT: Dirección, Recursos humanos y económicos, Planificación de proyectos, Areas culturales o Comunicación que nos han permitido reafirmarnos en el buen concepto del trabajo realizado por esta entidad, así como conocer otras instituciones (alcaldia, centros escolares, bibliotecas, etc.) o asociaciones  que colaboran en sus proyectos.

Como no podia ser de otra manera, estos contactos consolidan la buena relación que mantenemos las dos entidades y nos permiten comenzar a planificar futuras actividadesy proyectos.


29/10/16

Marcela Zamora, documentalista salvadoreña

 
“La gente sigue yendo a ver mis documentales porque no solo les doy horror” 

Después de 12 años de retratar en sus películas el dolor de las víctimas, la documentalista salvadoreña Marcela Zamora regresa a las salas de cine con algo en tono más positivo. Se trata de Comandos, un largometraje de 80 minutos que muestra el día a día del grupo de voluntariosos rescatistas en la sede central de la oenegé, la del Centro Histórico de San Salvador; esa esquina oscura, como Zamora prefiere llamarla, epicentro de las emergencias que sacuden una de las ciudades más violentas del mundo.

A través de sus películas, la documentalista salvadoreña Marcela Zamora ha mostrado el camino de las mujeres migrantes hacia Estados Unidos, a madres que buscan con desesperación a sus desaparecidos, a niños que a través del teatro ensayan un escape a la violencia de las comunidades en las que viven, a torturados en la guerra civil cuyas heridas siguen abiertas mientras esperan justicia. Y aunque el día a día de los rescatistas no era necesariamente la historia que perseguía en ese momento, hubo razones de peso para que la directora cambiara un poco el tono respecto a sus trabajos anteriores. La cobertura de los conflictos, pasado y presente, de El Salvador la había desgastado demasiado: "Estaba desilusionada, sin esperanza. Ya estaba dando por hecho que este país no servía", dice, y explica que la labor que realizan los socorristas de Comandos de Salvamento le sirvió para recargar energías.

Si bien la experiencia y el resultado de filmar fue enriquecedora para ella y su equipo, la parte burocrática que financió el proyecto le arruinó el proceso, aun después de haber finalizado la película, y le impuso ciertas limitantes. Comandos fue posible por el financiamiento del Premio Pixels que entrega el Ministerio de Economía, cuyas bases establecían que el material producido tenía que ser positivo: "Esa fue una de las cosas por las que no pude meter el tema que realmente yo quería, porque nos dijeron bien claramente que querían temas positivos".

Los desembolsos del fondo, sin embargo, no han cumplido todos los plazos y ha significado retrasos en el pago del equipo de la productora y los proveedores que subcontrataron para la realización del documental: "Ahorita tengo como unas diez personas pidiéndome que por favor les pague, y lo más triste es que quedamos mal. La industria cinematográfica se está construyendo alrededor del "ellos no pagan, con ellos no trabajés".

De sus anteriores documentales, Zamora ha ido tomando experiencia técnica y administrativa. Aprendió a vender sus películas, a ganar aliados que le financiaran sus películas y a cabildear sus documentales para la participación en festivales. En noviembre próximo, en Amsterdam, Los ofendidos se pasará en el Festival Internacional de Cine Documental (IDFA, por sus siglas en inglés), tan importante para el cine documental que "es como ir a los Oscar", dice ilusionada. Sobre sus apuestas con Comandos, su aporte a la conformación de una industria cinematográfica salvadoreña y la construcción de su narrativa, platicó con El Faro en la siguiente entrevista.

Tu línea de documentales siempre ha sido la de retratar a víctimas. Las madres de los migrantes desaparecidos en el camino, los niños que viven en comunidades sitiadas por la violencia, madres buscando a los desaparecidos por el conflicto actual, y torturados. En Comandos no estamos viendo necesariamente víctimas del mismo tipo al que nos has mostrado antes. ¿Por qué era importante contar esta historia?
 
Creo que Comandos surge de un cansancio y de una desilusión por el país. Yo había perdido las esperanzas, las ganas de creer. Estaba muy desilusionada, sin esperanza. Llevo 12 años cubriendo víctimas. Toda mi cinematografía es víctimas de los conflictos pasados, presentes, de los que van a venir. Ya estaba dando por hecho que este país no servía. Creo que hubo una conversación con Julio [Julio López, productor del documental] en un momento en la que nos dijimos: "Hagamos un documental distinto, que nos recargue las baterías, que nos devuelva esas ganas de seguir contando las otras historias". Y por ahí salió Comandos. Carlos Martínez [periodista de la Sala Negra de El Faro] fue quien nos dijo: "¿Por qué no lo hacen sobre Comandos de Salvamento?" Y fuimos a ver. También fuimos a ver a otros personajes, queríamos que fuera de héroes, de algo bueno de El Salvador.

¿Qué te sedujo de la historia?

Me impresionó la humildad con la que trabajan, me impresionó esto que pasa mucho en nuestros países, donde hay estas diferencias tan grandes, donde hay gente humilde ayuda a gente humilde. Paradójicamente, la gente que más ayuda es la que menos tiene; y generalmente, la gente que más tiene es la que menos ayuda. Encontrarnos a este grupo de rescatistas, donde había 3 mil 500 voluntarios que dan sus horas de gratis, guiados por un grupo de veteranos que enseñan a los jóvenes primeros auxilios. Yo intenté hacer un documental de heroísmo y alegría, pero no me salió tan alegre. No podés dejar de retratar el país donde trabajan estos rescatistas, y sobre todo porque como es la sede central, ellos trabajan en la zona del centro de San Salvador. ¡Ufff!, los lugares en los que nos metimos. Es que San Salvador es como una Ciudad Gótica, en la noche es una ciudad bien dura.

¿Tu intención era, entonces, desaturdirte un poco del trabajo que habías venido haciendo en los últimos 12 años?
 
No es que esté aturdida, es que estaba sin esperanzas. Dejé de creer en El Salvador y en la clase política. Yo soy de izquierda y lo voy a ser siempre. Pero dejé de creer en los que me deberían de representar. Yo en la derecha nunca voy a creer; lo siento mucho, no confío en ellos, no creo en su trayectoria política. En la izquierda sí, yo vengo de una familia de izquierda. Pero tengo decepción de los hombres y mujeres que me están representando en el gobierno. Quizás no de todos, pero de una gran mayoría sí. Esperaba algo distinto, y sobre todo más humildad para decir: "Estamos bien mal, nuestra gente está sufriendo mucho". Y te da cólera y frustración ver que tu clase política no lo ve.

Mencionabas que en un inicio lo que querían era hacer un documental sobre héroes y que estuvieron viendo a distintos personajes. ¿Por qué necesariamente un homenaje a Comandos de Salvamento y no a Cruz Roja o Cruz Verde?
 
Escogí Comandos porque creo que es el grupo de rescatistas más austero y que tiene menos recursos. Ellos tienen un presupuesto de 500 mil dólares al año, y el año pasado atendieron miles de emergencias. La sede central se les está cayendo, apenas está parada. Otra de las razones por las que hicimos el documental fue porque ahí hay un montón de jóvenes. Aquí es un pecado, un crimen, ser joven, y los jóvenes lo están sintiendo. Creo que es una parte de la sociedad a la que nadie da voz. Y yo que ando metida en estos lugares, adonde estoy segura que ningún diputado va, lo que te dicen es: "Qué horrible, ahora le tenemos miedo a la pandilla y a la Policía". El día del estreno no llegó uno de los comandos y, cuando pregunté por él, me dijeron que la Policía le había dado una gran ‘vergueada’. Lo que están haciendo es pudriendo a esos jóvenes buenos, porque después de una paliza de unos policías, ¿vos creés que les queda respeto por la Policía o por el gobierno? Es más fácil que se metan a las pandillas. Los están tirando para otro lado.

Entonces, parte de tu misión era, además de retratar a los jóvenes que por su edad y por ser pobres están estigmatizados, retratar la realidad de los Comandos para que ellos consigan donaciones o que alguien les apoye.
 
No es un video institucional, porque no lo es, pero creo que también queda bien claro en la película el trabajo que hacen. Lo que vemos en la película es la acción. Espera y acción, y el país que están atendiendo con los recursos que hay. Yo no compré una ambulancia para andar a mi equipo atendiendo rescates, ni tampoco les compré gasa ni nada. Lo que ellos tienen ahí sale, y cómo cuidan esas cosas. De hecho, nosotros les vamos a regalar un montón de copias para que ellos puedan hacer sus proyecciones afuera y ver que les ayuden.
Tengo entendido que ya habían terminado la filmación cuando asesinaron a Erick, el voluntario de 14 años. ¿Cómo jugó este elemento dentro de la narrativa?
No teníamos dinero. Yo quería ir a filmar, pero no tenía dinero para pagar una cámara ni para pagar a un fotógrafo. Yo no puedo decirle a la gente "venite un día gratis", eso no es profesional. Entonces, no tenía dinero para filmar ese día y tuvimos que resolver, y lo hicimos a través de los noticieros de televisión, los medios que ya habían ido, y creo que se solucionó bien en la película. Uno de los hilos conductores son los noticieros, entonces creo que se solucionó así. Pero es que no tenía dinero para ir y no iba a ir con una handycam. No se hace así el cine. No tuve oportunidad.

Si hubieras tenido la posibilidad, ¿le habrías dado un giro al documental a partir de ese evento?
 
Habría sido igual, solo que mejor filmado. Habría ido en persona a filmar, y habría obtenido las reacciones más inmediatas. Porque luego logramos sacar un dinero de por ahí para pagar un día más de filmación, pero fue como una semana después. No pude tener las reacciones inmediatas.

Una de las cosas que me llamaba la atención es que se insiste mucho en el documental en los 3 mil 500 voluntarios, pero ¿por qué decidieron quedarse solo con San Salvador? Porque si San Salvador tiene esas dificultades, probablemente en las sedes del interior del país sean mucho peores.
 
La sede central la escogí, primero, porque es el centro de San Salvador, que es el corazón de El Salvador; segundo, porque es una de las ciudades más violentas que hay en El Salvador y en el mundo; tercero, creo que ahí se condensaban casi todos los tipos de emergencia que ellos atienden. Ahí sí pasa todo: desde el bolito tirado, el accidente de tránsito, más la cantidad de víctimas por heridas de bala que recogimos. Filmamos casi 20 días, que no es mucho tiempo; entonces, teníamos que tener lo máximo posible. Y la sede central es una radiografía de casi todas las sedes, solo que unas atienden menos casos. Claro, hay unas que tienen muchísimos menos recursos, pero necesitaba demostrarte la sede máster para que vos te podás imaginar las otras.

Me mencionabas que apenas eran ocho meses para hacer el documental porque dependían de los desembolsos del fondo Pixels. ¿Sentiste que renunciaste a algo?
 
Totalmente. Creo que soy de las directoras de mi generación con mayor experiencia y yo no disfruté este proceso. Disfruté filmar a los comandos por los personajes que tuve. ¿Estoy orgullosa de mi película? Súper. ¿Estoy feliz del proceso? No, nada. Yo sufrí mucho en el proceso. Todo el tiempo fue estar peleando por el dinero, que por favor páguennos. Ni yo ni ninguno de mis compañeros que trabaja conmigo viene de una familia millonaria. Nosotros tenemos que poner el dinero en nuestras casas mes a mes. Y no es que vos digás: "Voy a tener esta película y esta otra". Hacer una película en ocho meses es 24 horas trabajando. No te queda tiempo para hacer otra cosa. Entonces, todo tu ingreso monetario depende de esa película, si la querés terminar en ocho meses. Muchos de los cineastas, claro, como no les pagan, tienen que buscar otro trabajo, entonces se va alargando la realización. Realmente el proceso fue muy doloroso.

Y a nivel técnico, ¿te hubiera gustado abarcar otras cosas? ¿20 días son suficientes para filmar?

Yo siempre filmo 20 días al año y después me quedo un año en posproducción. Me meto seis meses en la investigación para poder filmar poco, porque como nunca tenemos mucho dinero. Entonces, para llegar clara a qué es lo que quiero y no perder el tiempo, hacemos investigaciones largas, que es solo pagar a una directora y a un productor. Con Comandos me habría gustado hacer una mejor preproducción. Habría querido tener más tiempo para investigar más, estar más tiempo con ellos, permanecer. Lo que pasa es que eso cómo lo justificás en los informes. La gente cree que uno hace cine y se lo saca de la manga. Y llega y pone la cámara y lo tiene. Julio y yo pasamos todo el año escribiendo informes para Pixels, en los que tenés que decir qué hiciste día a día. Yo lo que hago es que estoy y leo un libro, pero sobre todo estoy con mis personajes. Y no tuve mucho tiempo para estar con ellos. Creo que salió algo bueno porque los personajes fueron bien bondadosos y generosos conmigo. Me pusieron toda la organización a la orden, hasta nos asignaron espacios en las ambulancias.

Continuar con la entrevista en El Faro

10/10/16

Reunión con el Museo de la Palabra y la Imagen (MUPI)

 

Como comentábamos en la anterior entrada, una delegación de Huacal ha estado los pasados meses de julio y agosto en El Salvador visitando los proyectos con los que colaboramos y al mismo tiempo contactando con organismos y entidades con las cuales hemos colaborado en el pasado o tenemos previsto colaborar en un futuro cercano. Entre ellas hoy queremos comenzar el repaso de estos encuentros hablando del Museo de la Palabra y la Imagen (MUPI).

Des de principios de este siglo XXI, Huacal conjuntamente con la asociación hermana REDS (Red de solidaridad para la transformación social) colabora con el MUPI en diferentes actividades de sensibilización, entre ellas la publicación de la colección de libros "Camino del Sur" o la realización de exposiciones en Catalunya sobre campañas de memoria histórica a El Salvador.


El MUPI es una iniciativa ciudadana dedicada a la investigación, rescate, preservación y difusión del patrimonio histórico y cultural de El Salvador. Destaca en dos aspectos imprescindibles en la historia salvadoreña: a)  es la institución más decidida en el permanente acompañamiento a las comunidades indígenas y campesinas en la fijación de su memoria histórica y b) contribuye al desarrollo educativo y cultural del país mediante la conservación y difusión del patrimonio nacional,  creando espacios de reflexión sobre los problemas que  enfrenta  la sociedad, con por ejemplo, la realización de  talleres con jóvenes.

En la reunión que tuvo lugar este agosto con Carlos Henríquez Consalvi "Santiago" se iniciaron los contactos para trabajar conjuntamente en la creación de un fondo documental de literatura salvadoreña localizado en una biblioteca pública de Barcelona, con el objetivo de visualizar la rica creación en todo el espectro literario de este país centroamericano tanto en novelas o cuentos como en poesía o ensayos, así como dar a conocer los más destacados autores y autoras de El Salvador.


También se plantearon otros temas como las actividades de celebración del 20 aniversario del Museo, el acuerdo para trasladar la exposición sobre Prudencia Ayala a Catalunya o la participación de algún representante del MUPI en un ciclo de "buenas prácticas" de El Salvador en los campos educativo, comunitario y social que Huacal, conjuntamente con otras instituciones, está organizando en Barcelona.


4/10/16

Y este verano, Huacal estuvo en El Salvador

Des de finales de julio y durante el mes de agosto una delegación de Huacal estuvo en El Salvador visitando los proyectos actuales de cooperación con los que colaboramos y compartiendo reuniones y momentos con otras asociaciones con las cuales hemos colaborado en el pasado o preveemos trabajar en un futuro. Fueron unos días muy y muy interesantes que os queremos compartir en las próximas entradas del blog, de momento os ofrecemos algunas imagenes de TNT (Tiempos Nuevos Teatro), la Asociación Probusqueda, La Red de Mujeres de Morazán, El Foro Nacional de Salud o el Museo de la Palabra y la Imagen (MUPI):

  TIEMPOS NUEVOS TEATRO - TNT
 MUSEO DE LA PALABRA Y LA IMAGEN - MUPI
  PROBUSQUEDA
 RED DE MUJERES DE MORAZÁN
FORO NACIONAL DE SALUD - RADIO LA KLAVE

22/9/16

Reapertura de la biblioteca municipal “Comandante Dimas Rodríguez”

Y coincidiendo con el inicio de las fiestas de la Mercè en Barcelona, en San Antonio Los Ranchos a Chalatenango también están de celebración con la reapertura de la biblioteca municipal.

Con el objetivo de fomentar el hábito de la lectura a través de una metodología lúdica-artística en San Antonio Los Ranchos y comunidades vecinas, el jueves 22 de septiembre de 2016 se vuelve a abrir la biblioteca municipal “Comandante Dimas Rodríguez”.

Esta iniciativa es un esfuerzo de la alcaldía de San Antonio Los Ranchos, Dirección Departamental de Educación de Chalatenango y Asociación Tiempos Nuevos Teatro (TNT).Con el fin de contribuir a una educación integral en la niñez, juventud, adultas y adultos mayores, para así fortalecer sus capacidades creativas, con pensamiento crítico y constructivo, comprometidos/as con el desarrollo comunitario.

El alcalde del municipio, Miguel Serrano llamó a toda la población a ser parte de este esfuerzo; además recordó que en el año 2012, San Antonio Los Ranchos fue declarado libre de analfabetismo.

De igual forma el director de la Asociación TNT, Walter Romero; se mostró contento por el aporte que se brindará a la alcaldía para poder dinamizar el trabajo de la nueva biblioteca, en conjunto con las demás instituciones educativas.

La biblioteca Municipal contará con más de 3,500 libros de literatura para educación básica e intermedia, se espera que fortalezca el hábito de la lectura y ponga en contacto a los niños y niñas con lenguajes fundamentales para la expresión creadora y la comprensión de su cultura y sociedad.

Elvin Daniel Caravantes, estudiante de 9° grado expresó sentirse contento con la reapertura de la biblioteca, “ahora tendremos más libros para hacer nuestras tareas y buscar mucha información, este será un espacio que nos servirá también como recreación a todos los estudiantes”.




Además se espera que los y las estudiantes sean protagonistas de su propio aprendizaje participando activamente en las diferentes dinámicas de lectura. Y al mismo tiempo, puedan expresar sus pensamientos, experiencias y fantasías.

Los horarios de atención de la biblioteca será de lunes a viernes de 8:00 am a 4:00 pm. En la actividad se presentó la obra de teatro; “La presencia de Salarrué”, por la Irreal Compañía de Teatro y Clown de El Salvador, luego se realizó un recorrido hacia la biblioteca con batucada y personajes de la obra, con el fin de incentivar al público a prestar libros.

19/9/16

Visita de TNT a Barcelona

Esta pasada semana el compañero y amigo Julio Monge, uno de los fundadores de TNT (Tiempos Nuevos Teatro) estuvo de visita de trabajo en Barcelona. TNT desarrolla desde hace poco menos de 24 años sus actividades culturales y comunitarias en San Antonio Los Ranchos en el departamento de Chalatenango y desde hace más de cinco años que Huacal colabora en sus actividades.

En su breve visita el representante de TNT se reunió con una representante de la dirección de Barcelona Solidària del Ayuntamiento de Barcelona, con el Cónsul General de El Salvador en Barcelona, Francisco Mena Sandoval, con una representante de l'Ateneu popular de Nou Barris y con dos delegaciones de REDS (Red de solidaridad para la transformación social) y de Huacal.




30/8/16

“Los mendigos me amaban” de Carlos Henríquez Consalvi “Santiago”

Novedad editorial del MUPI, el libro sobre Ernesto Interiano “Los mendigos me amaban” de Carlos Henríquez Consalvi “Santiago”, con los comentarios de Tania Bello, Amparo Marroquín y Carlos Gregorio López.

Esta nueva publicación del Museo de la Palabra y la Imagen, MUPI, trata sobre la vida de Ernesto Interiano (1917-1943), joven santaneco que en los años cuarenta se convirtió en leyenda, perseguido como enemigo público durante el régimen del General Hernández Martínez. La obra esta profusamente ilustrada con fotos y documentos, que permiten reconstruir la vida cotidiana de la ciudad de Santa Ana. La edición y corrección de textos estuvo a cargo de Tania Primavera Preza y Carmen Álvarez, el diseño gráfico de Pedro Durán.

 Si alguien se pregunta para qué sirve un libro sobre un muerto en un país de tantos muertos, habría que decir que el libro de Santiago no sirve, al menos no desde el punto de vista de este mercado de fines utilitaristas al que nos han acostumbrado. Este no es un libro que sirve para pasar de grado o para ganar la materia de historia en la universidad. Tampoco sirve para mejorar los negocios, no habla de hábitos de personas eficaces, no nos dará dinero. Este es un libro que quiere contar una historia.

El libro cuenta sobre un héroe popular, el joven Ernesto Interiano (1917-1943), asesinado a balazos a los 26 años. Su vida llena de aventuras y sobre todo su muerte a manos del dictador de turno, lo convirtieron en una especie de Francisco Villa, un héroe por fuera de lo oficial que defendía a los pobres y a los desposeídos, mientras que con sus aventuras desafiaba y molestaba al orden establecido. No solo es el héroe pendenciero y defensor de los pobres, mujeriego y justiciero, sino también ese personaje que después de su muerte sigue siendo destinatario de las tribulaciones de los pobres, hacedor de milagros, santo de todos.

A través de entrevistas, notas de prensa, archivos, documentos, testimonios y fotografías, este libro le sigue los pasos a Interiano. Y como en un trabajo de curaduría, recupera palabras ya sedimentadas en la tradición de las y los salvadoreños. Muchos otros héroes y heroínas ha construido el MUPI con sus investigaciones históricas, desde Prudencia Ayala, la mujer que a inicios del siglo XX desafió a los poderes masculinos y lanzó su candidatura a la presidencia, hasta Roque Dalton ese poeta burlador que nombró al país como nadie lo había hecho.

Gracias al trabajo de investigación del Museo hemos recuperado personajes que pasaron por la vida de nuestro país y que fueron auténticamente populares, Interiano lo es, al menos en dos sentidos: los héroes populares son siempre personajes molestos al poder, suelen tener finales trágicos o son perseguidos en varios momentos. El segundo elemento es que estos personajes se desdibujan, se vuelven leyenda, no se sabe dónde termina la fantasía y dónde empieza la realidad. De hecho, Santiago recupera en este libro la desinformación constante en los medios de comunicación, el desprestigio para nuestro personaje, los muchos rumores y, en una elipsis temporal, lo trae hasta nuestros días, hasta las sesiones espiritistas en las que el ánima de Interiano cuenta sus andanzas, revela asesinos y consuela a las víctimas.

El libro de Santiago recupera la religiosidad, un ámbito fundamental de la cultura popular. Seguramente por eso me trajo a la memoria la historia de Puerto Berrío, en Antioquia, Colombia, un pueblo al que bajaban cadáveres arrastrados por la corriente del río Magdalena. Los parroquianos de este pueblo, recogían y adoptaban esos muertos anónimos: cada quien tenía un muerto a quien enflorar, a quien rezarle, a quien pedirle milagros. Esta historia, recogida por la periodista Patricia Nieto en el libro Los escogidos, también nos sitúa otros ante héroes populares a quien la gente pone una cruz y velas y flores a cambio de favores. Interiano y Puerto Berrío hablan de esto que somos. Sociedades religiosas, hondamente sincréticas, mestizadas, mezcladas, pero también silenciadas. En el mundo de lo popular, se gana siempre al final, después de la vida, como en el caso de Ernesto Interiano. Cada vez más seguidores atestiguan sus milagros y se multiplican los altares con un vaso con agua, claves rojos y ruda.

La historia de Interiano nos dice quiénes somos y de dónde venimos, recupera ciertos guiños de los héroes populares que perviven en la memoria. Pero falta la telenovela sobre Interiano, el blog que recupera sus milagros uno a uno, el videojuego en donde, por fin, todos somos Interiano, y burlamos al ejército del dictador para salir triunfantes, al final, al otro lado de la muerte. Este libro coloca, entonces, un reto. En el ámbito de las narrativas centroamericanas, lo transmedia está muy lejos de ser una realidad. La narrativa transmedia (en inglés Transmedia storytelling) es un tipo de relato donde la historia se despliega a través de múltiples medios y plataformas de comunicación, y en el cual una parte de los consumidores asume un rol activo en ese proceso de expansión.

Y justo por no servir para nada este es un libro recomendable. El francés Roland Barthes decía en su lección inaugural de semiología en 1977, que si le dieran a elegir, quemaría los libros que quieren convencernos de algo, los textos académicos, los de ciencia, y dejaría solo la literatura. Porque esas historias que llegan sin la pretensión de dictar cátedra son los libros en los que mejor aprendemos, aquellos en donde saber y saborear son una misma cosa: aprender desde el asombro, desde la risa.

El libro puede adquirirse en el MUPI y en principales librerías salvadoreñas.


24/8/16

El nacimiento y la espera de la desafiante Iglesia El Rosario


Rodeado de ruinas y predios baldíos, camuflado por una estructura gris y sucia, el centro de San Salvador esconde uno de los edificios más ilustres y significativos de toda Latinoamérica. Una obra tan polémica y desafiante que tuvo que ser supervisada por el Papa Juan XXIII, quien la apadrinó en 1962 como un experimento previo del revolucionario Concilio que se avecinaba. El edificio y su contenido son las obras culmen del arquitecto y escultor salvadoreño Rubén Martínez.

Bastan los ojos para quedar deslumbrado ante la Iglesia de El Rosario de Rubén Martínez. Sin embargo, sus ochenta metros de longitud, sus veintidós de altura, los miles de vidrios coloreados que llenan el templo de una luz intensa y continuamente renovada, el efecto óptico de un espacio que se agranda o empequeñece según nos movemos por su interior, la agradable temperatura, la intimidad radiante del conjunto y esa extraña sensación de estar protegido son solo la apariencia de una obra total que aúna los mayores logros técnicos, una extraordinaria sensibilidad artística y una elaborada simbología que da sentido a cada uno de los componentes estructurales y decorativos del edificio.

Fue la primera parroquia y por mucho tiempo la más importante de San Salvador. Probablemente fundada en 1545 y situada en la muy colonial Plaza de Armas, fue el punto neurálgico desde el que partía la retícula de calles, avenidas y plazas que aún hoy da forma a la capital. En 1842 se convirtió por fin en catedral después de una dura lucha comenzada veinte años atrás por el cura José Matías Delgado. Elevar El Salvador al rango episcopal fue, sino el principal, al menos el más tangible de los logros perseguidos por la declaración de Independencia.



Durante las siguientes tres décadas El Rosario fue el escenario privilegiado del nuevo orgullo nacional hasta que en 1873 un fuerte sismo hundió el edificio y los nuevos aires secularizantes llevaron su reconstrucción dos cuadras hacia el Poniente, al convento que acababa de serle expropiado a los dominicos, a la par del recientemente construido Palacio Nacional. El Rosario sería reedificado en 1903 pero ya no como sede episcopal sino como nueva iglesia de los dominicos, cuando éstos fueron readmitidos en el país. Durante la primera mitad del siglo XX El Rosario estuvo hecho de lámina y madera (como la recientemente desaparecida Igesia San Esteban) y redujo su tamaño para compartir solar con el palacio arzobispal.

Sin embargo ya a finales de la década de los cincuenta del siglo XX la antigua iglesia no bastaba para satisfacer las necesidades de una feligresía creciente, entusiasta y tremendamente enriquecida.
Corrían años de esplendor burgués en el país, por aquel entonces el más industrializado de toda América Central y tercera potencia mundial en la exportación de café. Una nueva majestuosidad modernizadora pobló de imponentes edificios el centro capitalino y abrió las mentes de algunos jóvenes artistas a las atrevidas ideas de las vanguardias internacionales. Rubén Martínez tenía poco más de treinta años cuando el superior de los dominicos, Alejandro Peinador, le encomendaba el diseño del nuevo templo. Martínez había cursado solo unos años de estudios universitarios sin llegar a completar la carrera de ingeniería civil. Para desempeñar su oficio se servía de una asertiva intuición y la colaboración de socios con mejor ficha técnica. Pero fue su determinación la que le llevó a asumir el encargo y a tal fin estudiar liturgia y frecuentar a algunos de los religiosos, como fray Carlos del Cid y fray Domingo de Iturgaiz, que de Europa traían indicios de la que habría de ser la mayor revolución ocurrida en el seno de la Iglesia Católica.

El Segundo Concilio Vaticano no había salido aún de la mente del papa Juan XXIII cuando Rubén Martínez se anticipaba con éxito a algunos de los grandes cambios que estaban a punto de transformar el cosmos católico. En 1962 entregó al superior de los dominicos los planos de la nueva iglesia dedicada a la Virgen de El Rosario. La utilización del espacio sería completamente distinta, el altar cambiado de sitio y la feligresía convertida en el centro de gravitación. Prescindiría de la tradicional planta de cruz latina y la orientación hacia el Este. Eliminaría todo elemento divisorio y privado (columnas, gradas, girolas, capillas…). El nuevo templo sería como el vientre materno donde se aloja la comunidad de iguales que conformaría la iglesia del futuro.


El entusiasta apoyo de los dominicos no sirvió en cambio para que el arzobispo de El Salvador diera su aprobación. En un gesto de excepcional audacia, el padre Alejandro decidió llevarse consigo todas estas ideas para someterlas a la consideración del mismísimo sumo pontífice romano. Juan XXIII supervisó personalmente los planos de Rubén Martínez y encontró que encarnaban a la perfección los experimentos que ese mismo año comenzaban a tomar forma en el II Concilio Vaticano (1962-65). La iglesia ideada por el joven Rubén Martínez sería levantada en el centro de San Salvador, en el centro de América, como punta de lanza del nuevo espíritu eclesiástico contrario al elitismo de las misas en latín, decantado por los pobres y la religiosidad popular, algo más respetuoso con la libertad religiosa, sensible a las nuevas teorías educativas y pista de despegue de interpretaciones teológicas tan arriesgadas como vivificantes.

En tan solo treinta días el padre Alejandro estaba de vuelta en El Salvador con los planos aprobados por el papa en persona. Se trataba de una gran victoria pero también de una temible imprudencia. El arzobispado no colaboraría en la construcción de la nueva iglesia y, aunque el papa había convertido el proyecto en intocable, de las arcas episcopales no saldría ni un centavo para su ejecución. No había por tanto ni tiempo ni recursos que perder.

Rubén Martínez instaló su vivienda a pie de obra y pasó los siguientes siete años completamente sumido en la elaboración del nuevo templo de la Virgen de El Rosario. Las estrecheces presupuestarias (doscientos sesenta mil dólares fue el costo total de la obra) exigieron raudales de improvisación y audacia. Ante la imposibilidad de contar con sofisticada maquinaria, los andamios, los encofrados, las grúas y elevadores fueron construidos con madera, poleas y palancas.

Paradójicamente la Iglesia de El Rosario, en tantos aspectos emancipada de toda referencia al pasado, acabó siendo construida con técnicas más propias del Medievo. Y, al igual que las catedrales góticas, la idea original sufrió importantes modificaciones. El templo construido por Rubén Martínez creció como crecen los organismos, adquiriendo su forma de manera gradual, dialogando con las circunstancias, parcialmente emancipándose de la idea.

Leer más. Artículo de Antonio García Espada, Doctor en Historia por el Instituto Universitario Europeo y profesor de Historia del Arte en la Universidad Don Bosco e Investigador de la Dirección Nacional de Investigaciones, publicado en El Faro.

18/8/16

En el centro histórico de San Salvador la Iglesia de El Rosario

 

Con esta iniciamos dos entradas dedicadas a un espacio singular de la capital salvadoreña, la iglesia de El Rosario.

Después de las fundaciones de la Villa de San Salvador, en 1525 y en 1528, en La Bermuda; se logró cierta tranquilidad en el poblado de Cuscatlán. En 1539, por diversas razones, los habitantes empezaron a moverse hacia el llamado Valle de las Hamacas. El lugar elegido fue el que dieron en llamar Cuesta del Palo Verde, cerca del Río Acelhuate, en lo que después sería el barrio de Candelaria. El sitio fue denominado La Aldea. Por fin en 1545, la población de La Aldea, sobrepasaba a la ubicada en La Bermuda. En ese año se solicitó a la Real Audiencia de los Confines, ubicada en Gracias a Dios (Honduras), el permiso para el traslado definitivo al nuevo lugar.

Así nació el actual asentamiento de la capital salvadoreña. En el año del traslado, se trazaron la Plaza Mayor, los solares de los portales, los de los señores pudientes y los restantes espacios. Por supuesto, el de la Parroquia principal, que antes fuera dedicada a la Santísima Trinidad, sería a partir de ese momento, devuelta a su advocación del Divino Salvador del Mundo. Un año después, en 1546, la Villa se vuelve Ciudad por cédula real firmada por Carlos V de Alemania y I de España.

De esta manera inició su caminar histórico el más importante templo que San Salvador ha tenido. Destruido en más de una decena de ocasiones. Fue reconstruido vez tras vez, igual que la ciudad, igual que la autoestima de los salvadoreños.

Al inicio, como la mayoría de construcciones similares en América, fue hecha con materiales sencillos como adobe en paredes y techos de paja. Con el tiempo llegó a ser el edificio religioso más grande y mejor diseñado de la provincia de San Salvador y uno de los mayores y mejores de la Región.

Lamentablemente no existen grabados ni pinturas de los sucesivos templos de antes de 1808, cuando todavía era la colonia española, pero se puede apreciar el del que inició su construcción ese año, con la supervisión de quien pondría su fortuna personal y la ayuda de otros parientes y amigos, para elevarlo: su párroco y vicario general, el Dr. José Matías Delgado y León, prócer y Padre de la Patria.

El templo era imponente, tan grande como una catedral e igual de rico en ornamentación de retablos e imágenes. La economía sansalvadoreña, basada en la riqueza del añil, el tabaco y otros productos se reflejaba ya en San Salvador, en varios edificios similares. Igualmente con los civiles, habitacionales, comerciales y militares. Por eso El Arzobispado de Guatemala hizo hasta lo indecible para impedir la creación del Obispado en la Provincia de San Salvador; ya más independiente de Guatemala, dado su ascenso a Intendencia, lo que le permitía un mejor flujo de comercio y de capitales, sin la tradicional y absoluta intromisión de los correspondientes de la Capitanía General.


Este templo fue elevado a categoría de catedral y sede del obispado, en 1842. El sitio cumplió históricamente su cometido anunciado y deseado desde hacía más de siglo y medio por los habitantes, la curia y las autoridades de la Provincia, ya que de 600,000 pesos de renta del Arzobispado guatemalteco, 400,000; los aportaba San Salvador.

El portentoso edificio para su época, se dañó en el terremoto de 1854, el gobierno lo reparó durante el fallido traslado de la Capital a la Hacienda de Santa Tecla, pero sucumbió en el terrorífico sismo de 1873. Posteriormente se construyó un edificio religioso pequeño y el Palacio Arzobispal contiguo, ambos de lámina troquelada y madera, los cuales, al demolerse el templo e incendiarse la sede arzobispal, dieron paso al majestuoso templo actual, entre 1959 y 1964.

Leer más . Artículo de Héctor Ismael Sermeño, escritor, historiador y crítico de artes, publicado en Contracultura

11/8/16

"Hippies de barranco: legado de Roberto Salomón al teatro salvadoreño" de Alejandro Córdova

«Tenía que ser un burgués el que me enseñara lo que es teatro revolucionario», dijo en un periódico salvadoreño un escritor, en 1971, sobre uno de los hitos de las artes escénicas nacionales: el montaje de Marat/Sade. Se refería a Roberto Salomón, director, productor y actor, a estas alturas, de más de sesenta obras teatrales de autores clásicos y contemporáneos; un hombre de teatro que ha buscado revolucionar las mentalidades por más de cinco décadas.

Alejandro Córdova —uno de los escritores jóvenes más prometedores del país— fue invitado, a mediados del 2013 por el mismo Roberto Salomón, para continuar una iniciativa que diez años atrás había iniciado el periodista y escritor Geovani Galeas. Más allá de la trayectoria de Roberto, ahora había que documentar el desarrollo del teatro en El Salvador, principalmente a partir de la Reforma Educativa que impulsó Walter Béneke en 1968 y de la creación del Bachillerato en Artes, proyecto del cual formó parte también Roberto, hasta llegar a los diez años del Teatro Luis Poma y a la situación o panorama actual del fenómeno escénico en el país. El resultado fue Hippies de barranco, de Córdova, libro cuyo título hace referencia a una anécdota de los estudiantes del Bachillerato en Artes; una expresión que es capaz de englobar la esencia de toda una época.

Más información a La tienda de El Faro
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